Fue recibido por el Almirante Richard E. Byrd (US Navy) en su vuelo sobre el Polo Norte el 19 de febrero de 1947.
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| Almirante Richard E. Byrd US Navy |
Hemos preparado esta crónica
basada en la siguiente fuente: La Tierra interior: Mi diario secreto (febrero
Marzo de 1947) 30 diciembre de 2007, el sitio web The Truth Seeker. Versión
original en inglés, traducción Adela Kaufman.
Por Revelaciones de los Maestros
de la Cosmogonía, sabemos que el episodio fue verídico, pero al ser publicado
fue tergiversado por terceras personas, por lo que hemos hecho un resumen
ajustándonos a la verdad del trascendental evento ocurrido:
El Almirante Richard E. Byrd (US
Navy) gran explorador por aire de las regiones Ártica y Antártica, realizó un
vuelo de exploración sobre el Polo Norte, junto a un radiotelegrafista, en un
bien equipado avión trimotor, el 19 de febrero de 1947.
Encontrándose en vuelo sobre una
vasta llanura helada en la zona del Polo Norte, de pronto y para sorpresa de
los aviadores, se percatan que están volando sobre una zona de exuberante
vegetación, como de un clima templado. (les fue permitido ingresar a otra
dimensión del espacio-tiempo de la Tierra). Pronto visualizan una ciudad
maravillosa y en ese momento aparecen dos naves aéreas brillantes en forma de
disco, que se posicionan a ambos lados
del avión y toman el control del aparato. Al mismo tiempo, por la radio del
avión reciben un mensaje en inglés, dándoles la bienvenida y les indican que
los harán aterrizar.
Una vez en tierra el avión, son
recibidos cordialmente por varios hombres altos y rubios que los invitan a
entrar a un edificio y llevan al Almirante ante la presencia del Maestro, un
venerable anciano que le entrega el siguiente Mensaje Sagrado:
(Nota: En la publicación original,
este Mensaje Sagrado fue tergiversado, de modo que hemos modificado en parte el
texto, ajustándolo a la verdad, de acuerdo a lo que nos ha sido indicado por
los Maestros de la Cosmogonía a través de nuestro Puente Espiritual.)
Resumen del Mensaje recibido por
el Almirante Richard E. Byrd:
"Vuestra civilización, contraviniendo las Leyes del Divino Padre Creador, habéis aprendido a manipular un tipo de energía, la atómica, que no es para el uso del hombre.
Nuestros Emisarios de la Misión Intergaláctica, han entregado mensajes a las potencias de vuestro mundo y éstas no nos atendieron.
Vuestra raza ha alcanzado el punto de no retorno, porque hay algunos entre vosotros, que destruirían todo vuestro mundo, antes de renunciar al poder, así como lo conocen.
Ahora hay una gran tempestad en el horizonte para vuestro mundo, una furia negra que no se extinguirá durante varios años. No habrá defensa con vuestras armas, no habrá seguridad con vuestra ciencia. Asolará hasta que cada flor de vuestra cultura haya sido pisoteada y todas las cosas humanas sean dispersadas en el caos.
Los años oscuros que llegarán ahora para vuestra raza, cubrirán la Tierra con un paño mortuorio.
Pero algunos de vosotros sobrevivirán a la tempestad. Nosotros vemos en un futuro lejano, emerger de nuevo de las ruinas de vuestra raza, un mundo nuevo en busca de sus legendarios tesoros perdidos y éstos estarán aquí, hijo mío, al seguro en nuestro poder.
Cuando llegue el momento, por Mandato del Padre, apareceremos los Maestros de la Cosmogonía Universal, para ayuda a vivir a vuestra cultura y vuestra raza."
Este Mensaje Sagrado coincide con
el contenido de las Revelaciones y Profecías que los Maestros de la Cosmogonía
dejaron a través de Madrecita Laura Antonia. Como ejemplo damos el siguiente
Mensaje de los Maestros, dejado el 25 de agosto de 1971:
"Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad."
Queridos discípulos: vuestro planeta se encuentra en grave peligro. El hombre será culpable absoluto del fin de la civilización y la destrucción de casi todo el género humano.
Vuestra palabra de alerta debe llegar a los cinco Continentes.
¡Hombres! ¡Que son vuestras manos e inteligencia! Con ellas estáis fabricando la muerte de tus propios hermanos inocentes, que serán arrasados en el fuego de vuestro propio infierno.
En el Nombre de Dios os ruego: ¡Destruyan sus armas."
"Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad:"
Para terminar esta crónica, agregaremos
que el Almirante entregó el Mensaje
recibido a su Gobierno y le fue prohibido estrictamente darlo a conocer al
público. El Almirante cumplió esa orden, pero determinó que su diario secreto
con la maravillosa experiencia de este viaje extraordinario, fuera dado a
publicidad después de su fallecimiento,
ocurrido el 11 de marzo de 1957, a los 68 años.
"Gloria al Divino Padre
Creador en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena
voluntad."


