¿Qué es lo que buscas?

Google WWW http://profeciasdemadrecitalauraantonia.blogspot.com/

martes, 31 de julio de 2018

Congregación Espiritual de la Nueva Jerusalén.


Hemos predicado el verdadero Evangelio del Divino Maestro Jesús, el Mesías.


El Divino Maestro Jesús, el Mesías, predicando la Verdadera Palabra de Dios. (pintura de Karl Bloch.)

He aquí el respaldo a nuestra palabra, en la verdad que aun permanece en las Sagradas Escrituras de la Biblia.
Decimos: “en la verdad que aún permanece en las Sagrada Escrituras”, porque la Biblia ha sido tergiversada en todos los tiempos por Saulo de Tarso, en sus distintas reencarnaciones a través de los siglos y en diversas naciones. El primer Anticristo y sus secuaces, han tenido la funesta ocupación de oponerse a la Misión Sagrada de los Profetas, que han traído a la Tierra la verdadera Palabra de Dios Todopoderoso, Padre Creador.
Nuestro Divino Maestro Jesús, el Mesías, nos ha revelado, a través de nuestro “Puente Espiritual” que: “Más de la mitad de la Biblia está mala”. Entonces tomaremos para este trabajo, sólo algunos de los versículos que aún permanecen en la verdad.
1.- La existencia del Divino Padre Creador, Dios Todopoderoso, y distinto de Su Hijo Dilecto, el Mesías. En la Biblia el Padre Divino ha sido llamado con distintos nombres: Dios, Yahvé, Jehová, “mi Padre que está en los cielos” … Para los Maestros de la Cosmogonía es el Divino Padre Creador, y así lo llamamos nosotros, los humildes siervos.
En el Evangelio de Mateo, 3:16-17, dice: “Bautizado Jesús, al instante que salió del agua, se abrieron los cielos y vio bajar el Espíritu de Dios como paloma y venir sobre él y oyó se una Voz del cielo que decía: “Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias”.
El Espíritu Santo en forma de paloma desciende sobre el Mesías. Imagen de vitus-passoadiante. Blogspot.com.

Otro episodio de similar importancia al respecto, está descrito en Mateo 17:1-5: “Seis días después, tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a Juan, su hermano, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró ante ellos; brilló su rostro como el Sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías hablando con él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: “Señor, que bien estamos aquí. Haré tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Aún estaba él hablando, cuando los cubrió una Nube resplandeciente y salió de la Nube una Voz que decía: “Este es mi Hijo amado en quien tengo mis complacencias; escuchadle”.
La Transfiguración del Divino Maestro Jesús, el Mesías, en el Monte Tabor. Imagen de “destello celestial.”
Con estos episodios maravillosos, podemos comprobar que el Divino Maestro Jesús, el Mesías, es el Hijo Dilecto del Padre Divino, y que el Maestro no es Dios, sino una criatura del Padre. El Maestro de los Maestros, siempre habló de “Mi Padre que está en los cielos”.
El Divino Maestro Jesús dijo: “No penséis que he venido a destruir la Ley de Dios ni las revelaciones de los Profetas, no he venido a destruirla, sino a confirmarla”. Es decir, la Ley del Talión era siempre la misma: “Ojo por ojo, diente por diente” …El Maestro enseñó: “Con la vara que mides, serás medido”; el daño que haces a tu prójimo, lo recibirás en igual forma. En otras palabras, nunca ha existido el “perdón de los pecados” en la Ley de Dios.
Lo que el Divino Maestro decía a los enfermos, al sanarlos, no era: “Tus pecados te son perdonados”. Esa fue una tergiversación de Saulo en los Evangelios, pues el Anticristo inventó el perdón de los pecados, lo que es una mentira. Lo que el Maestro decía era: “Tus pecados te han sido remitidos”, es decir: “Ya pagaste tu culpa, ahora yo te sano en el Nombre del Padre”.
El Divino Maestros Jesús, el Mesías, sana a un ciego. Imagen de ortodoxia md.
El Divino Maestro trajo a la Tierra la llama Divina del Amor al Padre y al prójimo, y combatió el vacío cumplimientos de los preceptos de la Ley Mosaica, como el lavado de las manos antes de comer y el lavado de los vasos, etc.; pero los espíritus de esos religiosos de su tiempo, estaban llenos de pecado. Así lo dijo el Maestro a los Fariseos hipócritas: “Sepulcros blanqueados, muy blancos por fuera y por dentro llenos de carroña y suciedad.”
El Divino Maestro Jesús increpa a los Fariseos. Pintura de James Tissot. Imagen de World press.com

2.- El nacimiento en el último confín de la Tierra, en Chile, de la profeta del Apocalipsis, Madrecita Laura Antonia, que en el siglo XX-XXI, anunció la existencia de Dios Todopoderoso Padre Creador y Su Justicia Infalible, que no perdona los pecados, sino que da a cada cual lo que es debido: al bueno lo premia y al malo lo castiga, y el comienzo de los Últimos Tiempos de la humanidad terrena, desde mayo de 1972, donde comenzaba la cuenta regresiva para el Día Final o Día de Yahvé. Madrecita fue anunciada por el Maestro en el Evangelio de Juan, 14:15-18, “Y si me amáis, observad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros eternamente, a saber, el Espíritu de Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce; pero vosotros lo conoceréis, porque morará con vosotros. No os dejaré huérfanos”. Por su parte, el Apóstol Juan Evangelista, en su libro Apocalipsis 12: 1, dice: “En esto, apareció un gran prodigio en el cielo; una Mujer vestida del Sol y la luna debajo de sus pies y en su cabeza una corona de doce estrellas”. Así fue anunciada Madrecita como la Mujer Apocalíptica, la ciudad simbólica de La Nueva Jerusalén, de las Sagradas Escrituras de la Biblia.

Madrecita Laura Antonia, la Profeta del Apocalipsis

3. La existencia de la Reencarnación, con el objeto que en la Tierra nuestros espíritus inmortales vayan pagando sus culpas cometidas contra sus prójimos, en vidas sucesivas, en distintas épocas y pueblos, y así limpiar sus espíritus de toda mancha, merced a sufrimientos morales y físicos.
En Mateo 8:27-28, dice: “Desde allí partió Jesús con sus discípulos por las aldeas de Cesárea de Filipo y en el camino les hizo esta pregunta: “¿Quién dicen los hombres que soy yo?” Y ellos respondieron: “Unos que Juan el Bautista, otros que Elías y otros en fin que eres como uno de los antiguos profetas.” Como podemos ver, en esa época se conocía y aceptaba la existencia de la Reencarnación, como Ley Divina.
El Divino Maestro Jesús, el Mesías, se aparece a su esposa María Magdalena, después de desencarnar en la cruz. Pintura de William Brassey Hole. María Magdalena reencarnó como Madrecita Laura Antonia, la Nueva Jerusalén, la Profeta del Apocalipsis, en el siglo XX, en Chile.

4. La existencia de las Naves Intergalácticas de los Maestros de la Cosmogonía, que los hombres terrenos, en su soberbia y maldad y en abierto rechazo, llaman OVNIS (Objetos Voladores No Identificados) ¡Que blasfemia contra los Enviados del Padre como Mensajeros Divinos y Ejecutores de Su Justicia!

Este rechazo a la ayuda que los Ángeles y Arcángeles del Padre Divino, costará muy caro a los habitantes de la Tierra. Sin embargo, Madrecita Laura Antonia reveló Su presencia en los cielos de nuestro planeta y especificó la Misión Sagrada de Ellos. La aparición de las Naves Intergalácticas ha sido masiva en los cielos de todo el planeta Tierra, por decenas de años en este tiempo del Apocalipsis, además del sonido de las Trompetas del Apocalipsis y otras señales portentosas en los cielos. Por otra parte, los acontecimientos actuales en todo el planeta, tanto telúricos como meteorológicos y de todo orden, están señalando claramente que ya estamos en el fin del Final de los Tiempos de esta mal llamada civilización, que se encuentra al borde de la auto destrucción.
En las Sagradas Escrituras, en el Antiguo Testamento, en el Libro Éxodo 13:21-22, dice:” E iba el Señor delante de ellos, para mostrarles el camino. De día en una Columna de Nube y por la noche, en una Columna de Fuego, sirviéndoles de guía en el viaje día y noche. Nunca faltó la Columna de Nube durante el día, ni la Columna del Fuego por delante del pueblo.”
La Columna de Nube -- Nave de los Maestros de la Cosmogonía –
guiando a Moisés y a su pueblo en el Éxodo. Imagen de Google sites.
5. El Juicio Final. Mateo 25:31: “Cuando venga, pues, El Hijo del Hombre con toda Su majestad y acompañado de todos sus Ángeles, se sentará en el Trono de su Gloria y hará comparecer delante de Él a todas las naciones y separará a los unos de los otros, como el pastor separa a las ovejas de los cabritos.”
El Apóstol Juan Evangelista en su libro Apocalipsis, que significa “Revelación de cosas futuras”, escribió en Cap. 1:3 “Bienaventurado el que lee y escucha las palabras de esta profecía y observa las cosas escritas en ella, pues el tiempo de cumplirse está cerca.”
Bendito sea el Nombre del Todopoderoso, ahora y para siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Hermana Lorena Perelló V.