El Dios que nosotros conocemos (los hermanos de la Congregación Espiritual de la Nueva Jerusalén), gracias a la Misión Profética y Sagrada de Madrecita Laura Antonia, no es el dios que valoran las religiones existentes en la Tierra. Ese es un falso dios, creado por Saulo de Tarso (San Pablo) que fue el primer Anticristo, y los distintos anticristos a través de la Historia. Es un falso dios que hace “dones” y otorga “perdones de pecados”, lo cual es injusticia. Y si es un dios injusto, luego no es dios, sino un falso dios inexistente. Y aquellos que lo anuncian y predican, son falsos profetas. Y los millones de prosélitos que lo adoran, son idólatras. Ese falso dios que les perdona los crímenes y toda clase de fechorías, es el dios creado a imagen y semejanza de los hombres malvados. Ha sido creado por ellos mismos, para justificar sus maldades. Es el dios de los malos.
¡No! Nosotros conocemos al Único y Verdadero Dios Viviente y Todopoderoso, que es nuestro Amado Divino Padre Creador, el Supremo Hacedor y Constructor del Universo Infinito y Maravilloso, Obra Perfecta de Sus Manos. El que ha hecho Todo lo que existe. El que ha sacado de Sí Mismo, de Su Propia Substancia a los Espíritus Humanos y los ha lanzado a Su Universo, a convertir Su Pensamiento Creador en Obras. De modo que el Padre ha hecho al hombre como un Creador, que coopera a la Obra Divina de la Eterna Transformación y que la Ley Divina opera en todo el Universo Infinito.
El Padre es una Trinidad: Espíritu, Periespíritu y Materia. El Padre es Hombre e hizo al al Hombre a Su Imagen y Semejanza.
El Espíritu Divino del Padre es la Fuente de toda Vida. Él es la Vida y Su Magnetismo llena y vivifica a todo el Universo.
Fotografía tomada por el Telescópio Hubble
(Haga clic en la imagen para apreciar parte de la magnitud de la Creación del Padre Divino)
El Universo es un Círculo Inmenso poblado por un número infinito de Galaxias. El Espíritu del Padre, que es el Éter, o sea, Su Pensamiento Creador que todo lo vivifica, se extiende desde su Espíritu y abarcando todo Su Universo, lo envuelve por completo y lo compenetra totalmente. El Peri-espíritu del Divino Padre Creador es el Magnetismo Universal que también abarca todo el Universo. El Cuerpo Físico o Material del Padre, es toda la materia del Universo, es decir, los Átomos, que al unirse unos con otros, forman los Mundos que componen las Galaxias, Nebulosas, Constelaciones, Soles, Planetas, Satélites, etc.
El Padre es el Supremo Ser de una Inteligencia Incomparable e Infinita, que posee toda la Ciencia e Inteligencia de todas las cosas. Él lo abarca y lo comprende Todo (es Omnímodo) Con Su Inteligencia incomparable ha hecho las Leyes Físicas Perfectas, que rigen el electro-magnetismo, y la Mecánica Celeste de matemática perfecta, que regula la Vida, los movimientos y el devenir de la evolución universal.
El Divino Padre Creador es también el Supremo Juez, de Justicia Perfecta, Infalible e Inexorable, es decir, “no sujeta a ruegos”, porque es Perfecta Su Justicia y no tolera un error de diez millonésima de corpúsculo.
En la Justicia Divina no existe el “Perdón de los Pecados”, sino que el Padre otorga a cada cual lo que se merece: al hombre justo lo premia y al malo lo castiga.
Pero como el Padre es Infinitamente Misericordioso, le da a todos y cada uno de los espíritus, sus hijos, miles de oportunidades para ir corrigiendo sus errores, al pagar las faltas cometidas contra sus prójimos, por medio de la Ley del Karma, en la Reencarnación
El Divino Padre Creador Todopoderoso sea Bendito y Alabado por los siglos de los siglos. Así sea.
El Divino Padre Creador es la Verdad, la Única Verdad del Universo. Él Es la Verdad y todo lo que de Él emana.


